Muchos de nosotros disfrutaremos de un día libre durante el fin de semana festivo del Día del Trabajo, pero también recordemos y actuemos en consecuencia sobre el verdadero significado del feriado.
El Día del Trabajo se instituyó en Estados Unidos y Canadá en respuesta a la lucha y los conflictos de los trabajadores. En los más de 100 años transcurridos desde que se celebró por primera vez la festividad, hombres y mujeres han seguido arriesgando sus medios de vida e incluso sus vidas en la lucha por los sindicatos y por la justicia económica. Y al hacerlo, los trabajadores sindicalizados crearon la clase media más grande en la historia de la humanidad.
Si bien hoy en día los trabajadores tienen más probabilidades de ser atacados por políticos antisindicales y abogados corporativos que por soldados armados, la amenaza tanto para los sindicatos como para la clase media es real. Los ataques han venido de todas direcciones: con oposición a la creación de buenos empleos energéticos que sustenten a las familias, mediante la aprobación de las llamadas leyes de “derecho al trabajo”, con intentos de negar el derecho a negociar en el sector público y con ataques a los salarios vigentes, que son tan cruciales para los trabajadores de la construcción.
El resultado de esta guerra continua es una clase media cada vez más reducida y una desigualdad de ingresos récord. Eso significa que tenemos que luchar para proteger y ampliar todo lo que nuestro sindicato y el movimiento laboral han logrado.
En los próximos meses y años debemos apoyar activamente a los funcionarios electos y la legislación que proteja y fortalezca a los sindicatos. Debemos defender políticas que reconstruyan nuestras carreteras, puentes y sistemas energéticos. Debemos ser ruidosos y orgullosos de nuestro compromiso con la reforma migratoria. Debemos mantenernos firmes contra los intentos de desmantelar los derechos de los trabajadores y debemos continuar defendiendo el principio fundamental del movimiento laboral: solidaridad e igualdad para todos y intolerancia hacia nadie.
En las semanas siguientes, honremos nuestro trabajo, nuestra historia y la de todo el movimiento sindical con acciones y hechos que conmemoren lo que representa esta festividad.
Nadie merece más reconocimiento en el Día del Trabajo que los hombres y mujeres fuertes, orgullosos y unidos que día tras día construyen nuestras naciones: los hombres y mujeres de LIUNA. En nombre de toda la Junta Ejecutiva General de LIUNA, les deseo a cada uno de ustedes y a sus familias un feliz Día del Trabajo.
Publicado el 09/02/2016 a las 11:16 a.m.